La introducción que la Ley Orgánica de Educación (LOE) hace en el currículo escolar español del término "competencias básicas" no es una mera definición de un concepto, sino que implica una completa reformulación de los métodos de enseñanza. Del "saber" al "saber hacer", de "aprender" a "aprender a aprender"; el objetivo es que, una vez cumplida la etapa de escolarización obligatoria, los jóvenes hayan alcanzado una serie de competencias que les permitan incorporarse a la vida adulta y al mercado laboral de manera satisfactoria.
Saber sumar, restar, multiplicar o dividir ya no es suficiente para que un alumno de primaria supere con éxito una evaluación matemática. Si este alumno no es capaz de aplicar estas operaciones a un contexto real de la vida cotidiana, no habrá conseguido desarrollar una de las competencias básicas a las que se orienta el aprendizaje de este área de formación y por tanto no habrá alcanzado los objetivos de la asignatura. Y es que, a partir de ahora, tanto los objetivos de cada área de aprendizaje o materia, como los criterios de evaluación, la organización del centro, la participación de las familias... todos los aspectos formales y no formales que afectan a la educación de los jóvenes en España se orientan hacia la adquisición final de lo que la LOE denomina Competencias Básicas.
Estas competencias se han introducido en el currículo Principalmente como una respuesta a la nueva demanda en materia de educación que requiere la sociedad actual. Una educación y formación que, más que enfocada a la pura adquisición de conocimientos se oriente al desarrollo de destrezas y habilidades que resulten útiles para los jóvenes a la hora de desenvolverse de manera autónoma en la vida diaria. Es decir, además de "saber" los alumnos deben saber aplicar los conocimientos en un contexto real, comprender lo aprendido y tener la capacidad de integrar los distintos aprendizajes, ponerlos en relación y utilizarlos de manera práctica en las posibles situaciones o contextos a los que se tengan que enfrentar diariamente.
A sabiendas de que a veces es una tarea ardua el buscar apoyo en internet para trabajar en nuestro aula, aquí os dejo un enlace a una página que me ha resultado muy útil. Espero que os sirva de ayuda.
Llega la Navidad y nos disponemos a celebrarla en los centros escolares. Todos estamos dispuestos a colaborar en las actvidades contagiados del espíritu navideño. Y, por supuesto, la más destacada es aprender y cantar villancicos. Este año en mi clase vamos a cantar uno de origen iberoamericano bastante original, "El burrito sabanero", con mucho ritmo.
Además prepararemos los christmas para felicitar a la familia y, como estamos en 2º de Primaria, escribiremos la carta a los Reyes Magos para entregársela en mano cuando sus majestades nos visite el último día de cole.
Nos hayamos embarcados en un polémico debate en torno a la necesidad de reconocer la persona del docente como una autoridad, algo que está empezando a parecer como un viaje a ninguna parte. Pretendemos volver a la vieja escuela, donde se le hablaba de "usted" al maestro/a y se ponían todos de pie cuando entraba o salía de clase. Esto es algo que no encaja hoy en día en la sociedad en que vivimos, donde las interrelaciones personales "funcionan" de otra manera.
No cabe duda de que lo que sí es necesario es el reconocimiento de la labor docente y el apoyo por parte de todos los ámbitos de la sociedad, que se establezca un respeto hacia la persona de los docentes, empezando desde el seno de las familias. Es necesario que el alumnado tenga claro que su obligación en la edad escolar es prepararse para su vida adulta y que en esta misión ejerce un papel fundamental el docente; no es su enemigo, es su aliado.Por su parte, el profesional de la enseñanza debe acercarse a sus alumnos enfocando su tarea para que éstos se sientan protagonistas de su propio aprendizaje
Las investigaciones muestran que la calidad del entorno de aprendizaje es el factor más importante para lograr un rendimiento positivo de los estudiantes. Para ello se deben evaluar distintos aspectos de la actividad docente, como la formación continua, el clima en el aula, el perfil del profesorado y los modelos de enseñanza.
Empezando por el apoyo administrativo y pedagógico recibido, en cuanto al primero podríamos decir que es adecuado y nos permite a los docentes dedicarnos a nuestra tarea docente al liberarnos de tareas puramente administrativa. Pero en el apoyo pedagógico, que se traduce en un mayor refuerzo y atencion a los alumnos con dificultades de aprendizaje, podemos decir que es insuficiente, basándonos en los datos oficiales, que da una media de 1 pedagogo por cada 20 profesores.
Haciendo referencia al modelo de enseñanza, en nuestro país sigue imperando en las aulas las actividades estructuradas para el conjunto de la clase, idea común entre los docentes que consideran que su tarea es transmitir conocimientos y proporcionar las soluciones correctas a los estudiantes, en contraposición a la corriente constructivista que considera que se debe facilitar el aprendizaje a los estudiantes para que ellos mismos encuentren las soluciones, lo se traduce en una mayor adaptación a las necesidades individuales de cada alumno y una participación más activa de estos.
Por lo que hace referencia al clima de clase, los docentes hoy en día pierden más tiempo del deseado en poner orden y centrar la atención de sus alumnos/as, ya que el nivel de disciplina y la falta de atención es mayor, quizás como consecuencia de la educación más permisiva recibida en el seno familiar.
En resumen, las líneas de actuación para mejorar la calidad del aprendizaje de nuestros alumnos/as debe ir encaminadas en reforzar el apoyo pedagógico recibido para poder atender con mayor eficacia las dificultades de aprendizaje, cambiar los modos de enfocar la tarea docente, haciendo más participe al alumnado en su proceso de aprendizaje y en una más estrecha colaboración escuela-familia.